El socialismo en España

socialismo en españa

Durante todo el siglo XIX, el ideario socialista originado con la I Revolución Industrial, fue propagándose por toda Europa.

El esfuerzo de los primeros socialistas españoles se centró en implantarse política y sindicalmente, algo que consiguieron relativamente pronto si se compara con otros países.

De esta forma, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fue uno de los primeros partidos obreros en Europa. Fundado en mayo de 1879 por Pablo Iglesias Posse (1850-1925), aspiraba a ser el partido que uniese a toda la clase obrera española bajo la ideología socialista y marxista.

Estableció sus principales núcleos en Madrid, Asturias y País Vasco, mientras que en Cataluña, zona de mayor industrialización, era el anarquismo la corriente ideológica de corte obrera la que contaba con mayor presencia.

mitin de Pablo Iglesias Posse

El Partido socialista y UGT

No sería hasta las elecciones de mayo de 1910, y bajo una coalición de partidos de izquierdas (Conjunción Republicano-Socialista), cuando el PSOE lograría su primer escaño en las Cortes, ocupado por el propio Pablo Iglesias.

A partir de ese momento, el PSOE y el socialismo formarían parte, en mayor o menor medida, del parlamentarismo español hasta su ilegalización en 1939.

La representación obrera no solo estaba presente en las Cortes a través de la acción política del PSOE, su acción sindical era aún más aglutinadora gracias a UGT (Unión General de los Trabajadores) sindicato fundando también por Pablo Iglesias y que durante décadas estuvo vinculado al partido.

Después de la Revolución Rusa de 1917 el socialismo europeo sufrió una ruptura, lo que se denominó Crisis de las Internacionales, entre los partidarios de la Internacional Comunista rusa (el caso del PC) y los sectores más moderados que permanecerían en la Segunda Internacional, como el PSOE.

Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) existió una fuerte colaboración entre el régimen, el PSOE y la UGT para llevar a cabo una serie de políticas de izquierdas y legislación social. Colaboración muy criticada por otras fuerzas de izquierdas como anarquistas y comunistas, aunque en los últimos años de la dictadura, todas las fuerzas de izquierdas, incluido el PSOE, se mostraron a favor de apoyar la II República.

Socialismo durante la II República

Durante el primer bienio de la II República, varios partidos de izquierdas entre los que destacaban PSOE, Acción Republicana y Partido Republicano Radical Socialista fueron los encargados de sostener a los gobiernos de Manuel Azaña.

En las elecciones de 1933, la coalición de derechas CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) logró el máximo apoyo dando paso a unos años de confrontación y radicalización de determinados sectores se la izquierda, que acabó en la Revolución de 1934, solo triunfante en Asturias y con destacado éxito entre los sectores nacionalistas catalanes.

En las elecciones de 1936 las fuerzas de izquierdas lograron una ajustada victoria bajo una coalición de socialistas, comunistas y nacionalistas denominada Frente Popular. Etapa que se vio interrumpida con el alzamiento militar del 18 julio y la guerra civil.

Con el triunfo de los sublevados, todas las fuerzas y organizaciones democráticas fueron ilegalizadas y sus líderes fueron ejecutados o exiliados. En España no volvería a existir un gobierno socialista hasta cuarenta y tres años después con el triunfo del PSOE de Felipe González en 1982.

Partidos socialistas en España

Los partidos socialistas españoles destacan por llevar a cabo las políticas más progresistas y sociales: defensa de sistema público de pensiones o sanitario, ley del divorcio, ley de aborto, ley del matrimonio entre personas del mismo sexo. También las políticas más intervencionistas sobre la economía y el mercado.

El PSOE (Partido Socialista Obrero Español), fundado en 1879, fue el primer partido socialista y progresista de nuestro país, aunque existen otras fuerzas de izquierdas:

  • PSOE
  • Izquierda Unida
  • Unidas Podemos
  • ERC
No hay comentarios

Envía un comentario